La integración de un elemento modificado de la sabiduría ecológica tradicional y un lenguaje artístico múltiple puede desencadenar comportamientos proactivos con respecto a la economía circular. Las cuatro tablas que he compuesto (Primavera, Verano, Otoño, Invierno) se convierten en un fresco de música digital, fomentando comportamientos sostenibles y positivos en las personas y promoviendo un cambio de mentalidad a favor del respeto al medio ambiente.
Las imágenes que creé para este proyecto generan una secuencia narrativa junto con la composición musical. El clásico mito grecorromano de Perséfone, que normalmente representa las cuatro estaciones del año, se transforma aquí para desalentar los efectos nocivos del vertedero. El otoño y el invierno corresponden a la muerte de Perséfone y la naturaleza, o el vertedero y sus nocivas consecuencias, mientras que durante la primavera y el verano, que corresponden al reciclaje o reutilización, renacen Perséfone y la naturaleza.
Las cifras que hice representan las cuatro estaciones. Elegí formas circulares porque la naturaleza siempre las elige como adorno preferencial, dándonos una sensación de belleza y orden que el hombre siempre ha tratado de imitar. Las formas crecen según progresiones geométricas, formando espirales logarítmicas y recordando los conceptos de la economía circular.
Como en el mundo natural muchos fenómenos de crecimiento requieren las propiedades de homogeneidad y auto-semejanza, así también en la progresión de mis estaciones la estructura se centra en el elemento mujer y su proceso de renacimiento después del de la muerte.
Ottobre 1, 2019